Verlos es una cosa pero entenderlos es otra. Doce espectaculares vitrales en amarillos, rojos, azules, naranjas y dorados te dejan anonadada hacia esa capacidad de expresión creativa y te hacen sentir pequeña hacia la genialidad del autor.
Chagall escribió poemas, ejecutó escenografía y vestuario, diseñó ilustraciones de libros, hizo numerosos vitrales, elaboró esculturas y su obra gráfica es numerosa. Pablo Picasso escribió sobre el artista: “Cuando Marc pinta no se sabe si está durmiendo soñando. Debe de tener un ángel en algún lugar de su cabeza”.
La sinagoga-que es iluminada por una lámpara colgante- mientras que el sol- con sus rayos de luz-completa la magnificencia de los vitrales, se encuentra dentro del Centro Médico de la Universidad Hebrea Hadassah. El lugar, para alguien que no conoce, es difícil de encontrar pero los hebreos, con gentileza te van guiando hasta conducirte a la maravilla que conservan con amor y esmero.
El hospital que se encuentra sobre el Monte Scopus, pertenece a una organización médica que incluye escuelas de medicina y todo lo relacionado con la salud y programas comunitarios. El sanatorio es servido por un grupo voluntario cuyos miembros hacen guardia para asistir a los pacientes internados y realizan actividades recreacionales para los niños pacientes. También patrocinan una librería circulante, una tienda para la venta de regalos y una cafetería.
Los vitrales representan a los doce hijos del Patriarca Jacob de los cuales procedieron las doce tribus de Israel. En la inauguración Chagall expresó: “Durante toda mi vida he trabajado y he visto caer delante de mí a mi padre y a mi madre. Detrás de ellos había judíos que aguardaban idéntico destino. Y así como ellos millones de judíos fueron aniquilados ayer y hace miles de años”
El artista se iluminó, y tuvo la mayor inspiración en la Biblia en el trabajo que le llevó más de dos años. En la placidez del lugar, percibes de manera sutil, cuando Jacob bendijo a sus doce hijos y también lo que dice el Deuteronomio cuando Moisés bendice a las doce tribus. El color dominante en cada vitral es inspirado por esas bendiciones.
La creación de los vitrales fue el resultado del trabajo arduo de Chagall y su ayudante Charles Mark que desarrolló un proceso especial de pigmentos enchapados sobre cristal, sobre una simple lamina de vidrio ininterrumpido decidiendo utilizar la técnica tradicional de separación de cada vidrio para llevarlo a láminas.
La obra de Chagall parece insistir en unir dos polos opuestos: un profundo enraizamiento en la vida, la práctica de las tradiciones judías enmarcadas en su primer núcleo familiar y una aspiración a la libertad de pintar y expresar lo universal. El uso del color y la búsqueda formal son parte del expresionismo y del cubismo, como también del surrealismo francés.
Con el tiempo, como todos los grandes artistas logró un estilo propio, sugerente emotivo y propio. Tuvo el privilegio, como Monet de ser longevo -murió a los 97 años- rodeado de reconocimiento y en el marco de continuos homenajes.
Ofrenda reconocida a nivel internacional por un genio en el arte pictórico.
Margarita Díaz Rubio. Febrero de 2011.

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